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Cómo perder grasa con los entrenamientos con pesas

perder peso con pesas

La pérdida de peso, o como debería ser bien dicho, la pérdida de grasa, es un tema que ha creado bastante controversia desde hace mucho, pero mucho tiempo. Y es que a pesar de los grandes avances científicos y descubrimientos que se han hecho respecto al tema, todavía hay quienes ignoran… o prefieren ignorar que el método definitivo para la quema de grasas es sólo uno: lo entrenamientos con pesas.

Algunos apuestan por métodos que también son sensatos, pero no tan eficaces, como el entrenamiento cardiovascular, que durante años había sido la actividad física perfecta para la quema de grasas. Otros por su parte, y ante la incapacidad de adoptar un estilo de vida más saludable, prefieren refugiarse en los “productos milagro” como las pastillas, cremas reductoras, fajas de calor y cuántos más les ponga enfrente la industria.

Por qué el entrenamiento de pesas es más efectivo que el cardio

Pues hay varias razones por las que sucede esto. El cardio, a pesar de ser un ejercicio que requiere de energía para poder realizarse, por sí sólo no suele ser tan efectivo como se cree. Una persona que se dedica a la práctica exclusiva de ejercicios aeróbicos se arriesga a perder gran porcentaje de la masa muscular en su cuerpo, lo que se traduce en una disminución de la tasa metabólica y por ende, en una menor quema de grasas.

Durante el entrenamiento cardiovascular, el cuerpo empieza a tomar el glucógeno como principal fuente de energía durante los primeros minutos, para que ya a partir del minuto 20-25, aproximadamente empiece a oxidar las grasas acumuladas. Esto significa una sola cosa, el peso perdido es la degradación de la masa muscular al no tener una fuente viable para poder mantenerse (glucógeno); como resultado, el metabolismo se vuelve más lento y por tanto, también la pérdida de grasa.

No es que esté mal hacer cardio, ya que es un método excelente para acelerar la quema de grasas, siempre y cuando se realice luego de una rutina de levantamiento de pesas, una vez que las reservas de glucógeno estén agotadas con el entrenamiento anaeróbico (las cuáles se repondrán más tarde con un buen batido de proteínas). De esta forma, el cardio permitirá la oxidación del tejido adiposo desde el principio. No obstante, en este caso se recomienda realizar no más de 25 minutos de ejercicio.

Sobre los productos quemagrasas, fajas y cremas reductoras

No hay mucho que mencionar al respecto sobre estos conocidos como “productos milagro” que la industria anuncia orgullosamente en los medios de comunicación y que prometen hasta lo imposible sin la necesidad de mover un sólo dedo.

Lo único de lo que sí estoy seguro es de lo siguiente: ¡Son una estafa!. Y la razón, están lógica como un ratón siendo perseguido por un gato. La grasa es la acumulación de energía, y por tanto, para poder eliminarla, el cuerpo debe utilizar esas energías… claro, a menos que sea extraída mediante cirugía, pero esa es historia de otro libro. Esto significa que ninguno de esos productos permitirán la quema de grasa; de peso tal vez, pero ojo, que no es lo mismo perder grasa que perder peso. La diferencia radica en que mientras el primer concepto se compone de un elemento específico (grasa), el segundo puede abarcar múltiples elementos (líquidos, masa muscular, y la misma grasa). Y no, el sudor tampoco es índice de estar eliminando el tejido adiposo acumulado, ya hemos hablado de ello en un artículo anterior.

La efectividad de los entrenamientos con pesas

Y finalmente, lo que muchos de seguro ya estaban esperando; la explicación sobre por qué los entrenamientos con pesas son los más ideales para quemar grasa.

La razón es simple: el músculo es un tejido metabólicamente activo, o lo que es igual a que necesita de mucha energía para poder mantenerse. En palabras más sencillas podríamos decir que a más músculo, más gasto de energía.

El metabolismo basal es la cantidad de energía que el cuerpo requiere para realizar las actividades más indispensables a lo largo del día (respirar, dormir, controlar el sistema nervioso, regular el proceso digestivo, etc.), a pesar de no estar haciendo ejercicio, el músculo sigue consumiendo energías y forma parte del metabolismo basal. Al añadir un entrenamiento con pesas, sumado a la actividad cardiovascular, el metabolismo en general, también aumenta y por tanto se queman más grasas.

La importancia de la dieta

Ahora bien, podrás ser la persona más estricta y disciplinada, capaz de realizar cualquier tipo de entrenamiento a la perfección, sin embargo, si no puedes alimentarte adecuadamente, es muy poco probable que veas una mejora, incluso después de haber pasado mucho tiempo.

Esto se debe a que la dieta compone cerca del 80% de los resultados. Una persona que entrena con pesas debe saber que para crear músculo, se requiere de energía, proveniente de alimentos o suplementos, y por eso es muy importante mantener el correcto balance de los tres macronutrientes: proteínas, carbohidratos y grasas.

En conclusión

La mejor forma para quemar grasas es mediante la realización de entrenamiento con pesas. Gran parte de su efectividad podrá ser posible únicamente si se lleva una alimentación adecuada, rica en proteínas, carbohidratos y utilizando únicamente grasas saludables en cantidades moderadas.

Olvídate de los malos artículos que prometen regalarte la luna y el sol; pon manos a la obra, actívate y empieza a adoptar nuevos hábitos alimenticios, tu cuerpo lo agradecerá.